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viernes, 15 de febrero de 2019

Bajo el aroma



                     
                                Bajo el aroma humeante de una delicada taza de té me he sentado frente a ti, con el llanto roto y el silencio quedo, sin prisa. Así, entre susurros, para poder decir todo aquello que yo siento. Creo que no sé escribirle al amor, a pesar de saber que existe; el verdadero, el fugaz, el primero, el que se marcha huyendo, el que se asusta, el que se queda, que el te arranca la vida o el que tú me das. Así sin más, a pesar de todo aquello que nos pesa, a pesar de esa divina y traidora que es ella. Que es la vida.

Pensaba que mis ojos estarían tristes el resto de los amaneceres que me quedasen por sentir, por respirar, por anhelar, por vivir. Pensaba que solamente las lágrimas serían las que devolviesen el brillo, opaco y apagado a mis ojos .Pensaba, pensaba…No quería comenzar nuevos caminos guiada por otros pasos que no fuesen solamente los míos. Que la única sombra que se proyectase junto a mí, al deambular fuese la mía. No quería, no.

                Soy de las que no saben hablarle al amor; por temor, por miedo a que se desvanezca entre los susurros del pensamiento. Por pavor a sentir de nuevo como me cruje el alma cuando me hablas, me susurras o me miras de forma incandescente al decir te quiero. Yo no sé si soy capaz de decirlo. Yo soy  de sentir, de sentirte, cuando tu boca henchida por el deseo recorre pausadamente mis labios acariciando cada uno de mis poros con susurros de delicada paciencia. Y me besas. Y me entrego al delirio del placer de tus manos, de tu piel. De la mía.

             Yo sé que siento algo similar a quererte, porque en tus ausencias te extraño, busco refugiarme entre los sueños de tus abrazos, en el calor que desprende el aroma de tu cuerpo. Sé, que cuando estas a mi lado me pierdo en tu mirada, en tus sonrisas y a tus palabras bajo el dulce eco de tu voz. Me apresas. Yo sé que mi alma se pierde bajo el abrigo de la tuya, que quiero acariciarte con esos besos que el tiempo nos ha entregado de nuevo. Porque tú eres mi aliento, eres el viento que me ha arrastrado hasta el sigilo de tu calma. Eres, esa mirada cautiva que regala el brillo a la mía, que me busca cuando necesito asilo para el alma, para los sueños o consuelo para los sentimientos. Eres el que me otorga espacio, el que me quita el peso de la pena, de la tristeza que arrastra mi existencia.


              Sé que no es fácil querer cuando pesa el alma, el pasado o simplemente la vida. Quizás no sé escribirle a ese corazón que arrastra feroz al mío, pero lo siento en instantes de silencio roto y vacío, me detengo dentro del dolor que me aprisiona. Te observo, sé que te tengo, que me das esa paz que necesito, Te miro desde mis ojos, esos a los que temes porque te embrujan, te arrastran al pozo sin fondo de esas  mareas vivas, enfurecidas, bravas, de resacas repletas de callados pensamientos.

                   Quizás no sé decirte que te quiero, pero poseo palabras que gota a gota destilan poesía, que susurran segundo a segundo ese desvelo de tu insistencia, de tu calma, de tu compañía en mis noches de soledad, tristeza y desasosiego. Quizás no sé decirte de viva voz que te quiero, que te quiero con ese amor adulto que otorgan los años, la tranquilidad y la paciencia. Ese que fuimos, el que nos queda, el que nos dará la vida. Quizás dejo a las musas del silencio narrar estas palabras, que las esparzan, que las suelten al viento porque sé que te siento… porque siento que yo te quiero.


Certamen Cartas de Amor "Asociación Cultural Amas de Casa y consumidores El Timón,Puertollano" 2019

lunes, 8 de agosto de 2016

Tercer Cumpleaños



He pasado mi tercer cumpleaños sin tenerte a mi lado, y a cada año que pasa aprendo a convivir con el dolor, y el ahogo, de tu ausencia. A sobrevivir, con la presencia del recuerdo de tu sonrisa, de tu mirada y de tu esencia.

Acabo de cumplir 43 años en la soledad de la tristeza, por no tenerte a mi lado, y sin embargo, esa falta es la que cada día me fortalece y enriquece.
He comprendido que la vida te quita, te arranca lo que más amas, lo que más necesitas...pero por otro lado te entrega para seguir adelante.

He aprendido a vivir con luz en la mirada, de esa luz que ilumina y que no es opaca, ni triste ni oscura. Con la madurez he alcanzado esa belleza serena que apacigua el alma, que transmite calma...he aprendido a convivir de nuevo con la sonrisa, esa que tanto amabas, y que allá donde estés tanto amas

lunes, 18 de enero de 2016

Al marcharte Tú



Dicen que dos almas no se encuentran por casualidad, que por una u otra razón están destinadas a cruzarse. Como la tuya y la mía, que se cruzaron un día en el camino de la vida y en el de la muerte...y así sin querer, de repente, te fuiste. 
Y mi alma, se quedó sola y triste. No podía mirarse a los ojos, ni sonreírse, ni contemplar su reflejo en ningún espejo, ya que, las lágrimas del dolor se lo impedían.




Al marcharte tú, alma mía, te llevaste parte de mí, de mis ilusiones, de mis esperanzas, de mis sonrisas, de mi alegría....y te fuiste y me robaste el alma. Exactamente igual que cuando me topé con tu primera mirada, con tu primera caricia....siempre, aquella primera vez.
Y te desvaneciste,  me desvanecí contigo, y en un aliento, me empujaste, me susurraste "Sonríe, vive, siempre vida mía...".

sábado, 2 de enero de 2016

Dos Navidades



Ya  han pasado dos navidades sin ti,en realidad son tres mas la primera no cuenta,no sentía ,no vivía sin tu presencia.Esa presencia que lo inundaba todo  y que siempre ponía color y calor a nuestro hogar. Dos navidades que significan dos años sin ti, sin tus miradas, sin tus sonrisas, sin tus palabras, sin tu aliento  y sin tus caricias.

Cada año que tenemos que comenzar sin ti, es como una nueva vida que empieza para nosotras, pelear con este camino que nos toca recorrer juntas y  sin poder detener el tiempo, sin poder pararnos para desear que estés de nuevo a nuestro lado, que tus brazos sirviesen de nuevo de nuestro cobijo, de nuestro abrigo. Y no te imaginas lo que nos cuesta.

Es cierto hay días que son verdaderas escaladas hacia la cumbre, pelear con la pereza de los momentos sin ti, de saber que al regresar a casa vas a seguir sin estar allí esperándonos, sin poder disfrutar de tu compañía porque todo eso nos lo quitó la vida, nos lo robo  la muerte.
Pero, también es cierto que, hay días en los que nuestro caminar es como un paseo relajado, quizás no disfrutando de las vista que nos rodean, pero al menos en silencio tranquilo, sosegado. Recordando lo que nuestra alma sabe, no comprende, no razona pero que está aprendiendo a llevar con dolor pausado. Con ese duelo dulce y sereno que nos devuelve tú recuerdo y sin ese  llanto desgarrador que nos ha consumido, que nos ha destrozado. A veces con vagas sonrisas cómplices nos devuelve instantes de nuestro pasado. Ese, ese que nos refleja imágenes tuyas, nuestras, fugaces en el pensamiento, que nos permite avanzar,  y nos empuja  hacia adelante para que podamos seguir con nuestro deambular.


¿Sabes? Creo que cada día voy consiguiendo levantar un poco más la cabeza para pelear conmigo misma, para luchar como tú  querías y para enfrentarme a lo que me queda por vivir, como tú decías, como tú querías. He tenido que reinventar mi existencia, las ganas de seguir peleando y sobre todo intentar recuperar las sonrisas. Esas que tantas veces me robabas, me mordías, me besabas… esas que eran tuyas…
Es complicado saber que quieres seguir luchando, y que quieres seguir viviendo, que quieres seguir sintiendo, porque tengo el dolor de no tenerte, de no poder sentir, sentirte y sentirme como cuando estaba a tu lado. Por otro, la dualidad de la vida, seguir viviendo, de querer seguir sintiendo, la necesidad de ser una persona que necesita sentir, para sentirse viva, que no sabe si necesita estar sola cuando teme tanto a la soledad. Cuando necesita vida y sentimientos para vivirla. Sé que sigues ahí, que me empujas, que  guías en cada uno de mis pasos para sea como sea recupere mis sonrisas, mis ilusiones o mis sueños. Que camine pausada o ligeramente, pero que no cese en recuperarme y en seguir hacia adelante, peleando, luchando, pero sobre todo recuperando  los anhelos, las miradas, las sonrisas… 


 

…..Como tú  me decías, como tú me querías alma mía.

 

Tentáculos de Tiempo

    Quiero que se queden atrás las tardes frías del invierno.   Poco a poco, que lentamente las horas de luz den más calor a nuestros d...